el Viaje: Prólogo del autor

¿Cuándo y cómo surgió la idea del Viaje de Gayo?

Siempre me gustó escribir. Desde muy niño, leer y escribir fueron mis dos grandes aficiones. Luego llegó el amor por la historia y más adelante la pasión por cualquier sitio arqueológico que tuviera a los romanos por protagonistas. Pero la primera vez que empecé a concebir la idea de la saga de libros sobre Gayo el Itálico fue en Ponducherry, en el sur de la India, hace ahora unos seis años. Existe muy cerca de ahí un sitio arqueológico de un antiguo puerto romano llamado Arikamedu y en la ciudad hay un pequeño museo con algunas muestras extraidas del sitio.

Ruina romana del puerto de Arikamedu en el sur de la India. ¿No es increible encontrarse con algo así en el otro extremo del mundo?

Me sorprendió encontrar restos romanos en aquel confín del mundo, pero más me sorprendió aún encontrar en una vitrina un ánfora que según la leyenda al pie aún contenía garum hispánico, muy posiblemente de la Bética. Aquello fue una revelación. Ningún libro de romanos habla del comercio internacional a gran escala que convirtió a Roma en uno de los imperios más poderosos de la historia. Decidí que tenía que hablar de ello.

Tiempo después descubrí un libro fabuloso: el Periplo de la Mar Eritrea. En aquella época, un periplo era equivalente a un «cuaderno de bitácora». Al parecer, los navegantes, depositaban en el templo que les había financiado una copia del periplo que habían escrito durante la travesía. Por regla general, los periplos no sobrevivieron el paso de los años excepto unos pocos, y este fue uno de ellos. En él se relata el viaje que hacían los romanos, puerto por puerto, desde Alejandría en Egipto hasta las Gangáridas (en el actual Bangladesh).

Viaje descrito en el Periplo de la Mar Eritrea (siglo I dC)

En el libro se detalla todo lo que se se podía comprar y se podía vender en cada puerto. Además de describir cómo llegar al puerto, si había algún accidente geográfico de importancia y cómo eran las gentes de cada lugar… ¡es una auténtica joya! Y me pregunto: ¿Por qué ningún libro de texto lo menciona?

La historia que debía ser contada

A partir de ese momento fui consciente de que la globalización mercantil ya era una realidad hace 2000 años. Decidí que debía hablar de ello, tenía que contar ese maravilloso viaje hasta los confines del mundo. Pero no bastaba con ello. Tenía que sumergir al lector dentro de ese mundo. Hacerle entender cómo vivían, cómo pensaban, cómo entendían su propio mundo. Para ello tenía que hacerle vivir en la época, hacerle sentir y percibir los aromas y los sabores. No podía ser una novela de romanos más. Debo admitir que me cansa leer novelas en la que los protagonistas piensan como personas actuales, o se dividen en buenos y malos, o sencillamente no comen en toda la novela, y si ingieren algo, resulta asqueroso. A veces leo libros en los que los personajes matan sin dolor o sin sentirlo. No juegan, y si lo hacen, no se sabe a qué; no cuentan chistes; no se manchan la ropa. Cuando leo novelas de ficción histórica, en muchas ocasiones percibo personajes de cartón o lo que es peor: en más ocasiones de las que quiero recordar, descubro intenciones veladas de quien lo escribe para posicionarme a favor o en contra de un personaje por juzgarle con parámetros actuales.

… y así nació Gayo

Durante años me sumergí en las fuentes originales, sus novelas, sus obras de teatro, sus libros de filosofía, sus libros de cocina, sus libros de medicina, sus libros de agricultura, sus cartas, sus libros de chistes, su mitología, sus juegos, sus costumbres… Todo lo que me diera una pista sobre cómo podían reaccionar mis personajes ante una situación determinada fue a parar a mi cabeza. Así es como surgió «el Viaje de Gayo Itálico». Una novela de aventuras que trata de hablar lo más fidedignamente posible sobre las personas del siglo II, sin juzgarlas. O mejor dicho, sin prejuzgarlas.

Espero, lect@r, que sepas apreciar mi esfuerzo y te agrade esta historia de un periplo increible que llevará a nuestros amigos desde Hispania hasta las Gangáridas. Yo he disfrutado mucho escribiéndo los libros de la saga. Espero que te diviertas mucho con su lectura.