Tras las huellas de Roma en la India
El Papiro de Muziris (fechado en el siglo II d. C.), es una de esas joyas arqueológicas difíciles de encontrar incluso en internet. Bien estudiado por los arqueólogo italianos Federico de Romanis y Federicon Morelli desde 1980. Nos ofrece un acuerdo firmado entre un mercader y su avalista, ofreciendo un acuerdo mercantil complejo. Casi como una letra de crédito actual, tan utilizada en el comercio marítimo internacional.

El papiro de Muziris es en realidad una pareja de textos, escritos con letra diferente. Es decir, por dos personas diferentes, por la cara y el revés. El documento del verso es la relación de bienes (algo así como el packing list actual), mientras que el documento del anverso es un contrato entre el mercader romano y su avalista en Alejandría con las cláusulas pertinentes de rescisión, penalty etc.
Desafortunadamente, de las tres presuntas columnas del texto original, solo sobrevive la central casi en su totalidad, en concreto 30 líneas del verso y 26 del anverso, por lo que esta parte del contrato es la única que se puede traducir e interpretar.
Traducción del papiro
Se trata de el contrato con una carga de un barco llamado Hermopollion. En el verso se especifican la relación de mercancías con su peso y su precio (el packing list). Corresponde con cinco cargas separadas que lleva el barco (como si dijéramos, cinco contenedores). La parte más legible del texto nos permite saber que una de las cargas era sin lugar a dudas de pimienta. Las otras cuatro son objeto de especulación, pues solo se puede leer la relación de pesos y precios pero no de los respectivos items. Aquí se puede leer un artículo buenísimo sobre la traducción y la interpretación de las partes menos legibles publicado por Federico Morelli. Según Morelli y Romanis, después de analizar edictos de precios y evaluar los pesos y medidas del cargamento, estiman que las otras cuatro cargas son: nardos, marfil, malabantro y caparazón de tortuga. Según este otro artículo de Francisco Guzman Armario, la carga del Hermopollion estaba valorada en 9 millones de sestercios. Para tener una idea del valor, en el siglo I (época del papiro de Muziris), la paga anual de una legión era de 12 millones de sestercios. ¡increíble!
¿Y qué pone en el anverso? El anverso es el contrato de lo que parece ser una letra de crétdito de la época. Se trata de las cláusulas para el transporte, los impuestos, la garantía, la cláusula de penalty…. En lugar de tratar de explicarlo, lo mejor es dejar la traducción de la parte que se conserva del documento, que como decimos es la tercera parte del contrato:
… Daré a tu camellero 170 talentos, 50 dracmas, para el uso del camino a Koptos, y transportaré [los bienes] tierra adentro a través del desierto bajo vigilancia y seguridad a los almacenes públicos para recibir ingresos en Koptos, y Los pondré bajo tu propiedad y sello, o de tus representantes o de cualquiera de ellos presente, hasta embarcar en el río, y Los subiré a bordo en el tiempo requerido en un bote en condiciones de navegar en el río, y Los transportaré río abajo hasta el almacén que recibe el impuesto del tetrarte en Alejandría, y de manera similar los pondré bajo tu poder y sello o la de tus representantes. Con respecto a su ser, si al ocurrir la fecha de reembolso especificada en los acuerdos de préstamo en Muziris, no pago legítimamente el préstamo mencionado anteriormente en mi nombre, entonces tú o tus agentes o representantes tienen la opción y pleno poder, a su discreción, para llevar a cabo una ejecución sin cesión en subasta y poseerá el título antes mencionado, pagando pagará el derecho de la cuarta parte y las tres cuartas partes restantes las transferirá a donde desee y venderá o hipotecará …

La tabla pentugeriana es un mapa de época romana dibujado sobre una tabla muy alargada, del cual solo nos ha llegado una copia hecha en el siglo XVI por Peuntiger, pero su original se supone que fue pintado entre el 350 y el 365 dC.
En el final de la tabla se puede ver el extremo sur de la India, donde se indica el puerto de Muziris, el lago interior que aún se conserva hoz en día junto a las excavaciones de Patannam. Curiosamente, también se menciona el Templo de Augusto. El templo de Augusto no se ha encontrado todavía aunque por cierto que yo tengo visto ahi mismo el de Kalikullampuram (ya sé que es una casualidad el parecido con el nombre Caligula, y que en realidad está dedicado a la diosa Kali, pero no deja de hacerme esbozar una sonrisa)

El puerto de Muziris
Ya he hablado en el post «el Periplo del Mar Eritreo» acerca del intenso comercio que existía entre Roma y la India. De hecho, dice Estrabón en su Geografía, que en epoca de Augusto circulaban unos 120 buques en la ruta Indica. Esto daría un cálculo aproximado de 18000 toneladas/año, con una carga media de 150 ton por barco. Pero es que en época de Trajano y Hadriano, el número dado por Estrabón sería ridículo, pues el comercio fácilmente se multiplicó por 10 en relación directa con el grado de desarrollo. Además, se llegaron a fabricar barcos de 10000 ánforas (los famosos muriophoroi) de 300 toneladas. Incluso se hicieron mercantes de 500 toneladas de carga.
Para saber más sobre los barcos que llegaban a Muziris y al resto de puertos del Indico, Aquí se puede encontrar una página fabulosa sobre la ingeniería naval romana. También merece la pena este excelente artículo del profesor Javier Guzman, sobre el comercio indo-romano, aunque creo que la media de carga debería fijarse en 100 o 150 ton/barco, no en 300 ton/barco, porque no todos los mercantes que hacían la ruta serían del mismo tamaño.
Muziris, tal como indiqué en el post anterior, era uno de los principales puertos del sur de la India. Estaba en el actual estado de Kerala, a orillas de una lengua de mar que se convertía en una laguna natural. La laguna se llama ahora Lago Venbanad y las ruinas están en la actual Pattanam. Sobre el sitio arqueológico de Pattanam, recomiendo esta presentación del profesor Cherian, director de las excavaciones. Tal era la exhuberancia del mercado de Muziris, que el navegante que escribió el Periplo del Mar Eritreo, lo describió así:
... se frecuentan con grandes barcos, por el volumen y la cantidad de las mercancías que se exportan: pimienta y malabathrum (…) topacios, algunos vestidos, otros de varias tramas, antimonio, coral, vidrio basto, cobre, estaño, plomo, (...). La pimienta que se encuentra en estos mostradores proviene de Cottonara (Kuttanadu, en Kerala), el único país de la costa que lo produce. Muchas perlas perfectas, marfil, telas de China, nardo de las orillas del Ganges, malabathrum del interior, piedras preciosas, diamantes, amatistas, carey (...)
Conexión Muziris-Berenice
Durante más de trescientos años, la conexión de los puertos de sur de la India (Muziris, Arikamedu Comori y otros) con el Mediterráneo fue muy fluida. Como ya hemos dicho en el post sobre el Periplo del Mar Eritreo, los principales puertos egipcios en el MAr Rojo donde llegaban los barcos indios eran Berenice, Myos Hormos y Arsinoe. En Berenice es donde aparece el papiro de Muziris. No es de extrañar. También encontramos en Berenice contenedores de pimienta de la India, presumiblemente de ese puerto, como muestran las sigientes fotografías. Ahí se pueden ver contenedores de pimienta procedente de India en el puerto de Berenice (Egipto) y 7.5 kg de pimienta de Muziris en un ánfora romana de hace 1800 años.


Análisis del tratado de Muziris
Este tratado se centra en el transporte de una carga que tiene que llegar al puerto en el mar Rojo, en un barco procedente de Muziris (cerca de la actual Cochi, en el estado de Kerala, India). Tres eran los puertos que utilizaban los barcos transíndicos para desembarcar en Egipto: Arsinoe, en el Sinaí, que tenía un canal (el precedente del canal de Suez) que comunicaba con el Nilo y se llamaba «el Canal de Trajano», Berenice y Myos Hormos que alcanzaban el Nilo a través de una caravana de camellos que llegaba hasta Koptos, en el Nilo a una altura cercana a la antigua Tebas (actual Luxor). En este caso, está claro que utiliza uno de estos dos puertos.
Se puede interpretar que el autor del contrato es también el propietario del barco Hermapollon y de las seis cargas que trae desde la India. En cuanto al avalista, ya vemos que tiene sucursal (o representantes) tanto en Koptos como en Alejandría así como camellistas que le hacen el transporte terrestre inlcuyendo seguridad y vigilancia (ya que esta ruta tenía fama de ser transitada por bandas de ladrones, a pesar de las varias fortalezas que los romanos terminaron instalando a lo largo de la calzada para mejorar su seguridad.
El texto no se refiere al pago de la mercancía, sino que la misma se pone como aval del préstamo solicitado, mientras el dinero mencionado de los 170 talentos con 50 dracmas se refiere al coste del transporte de la caravana incluyendo seguridad. Parece que el prestamista tiene dos momentos en los que se responsabiliza del valor de la carga. Una es durante el transporte por tierra hasta los almacenes públicos de Koptos y otra es en el depósito que tiene en Alejandría.
El pago del tetrarte se refiere al IVA de importación, que en aquellos tiempos suponía el 25% del coste neto del producto para mercancías procedentes de la India, estipulado según los sucesivos edictos de precios, de los cuales algunos se han conservado hasta nuestros días. Es decir, la cara del documento (la relación de cargamento, pesos y precios) es la utilizada para la aplicación de este impuesto.
Cláusula de rescisión: el profesor de Romanis estima que estos contratos tenían validez de un año.
Yo deduzco, espero que correctamente, que el mercader, propietario del Hermapollon, ha firmado el préstamo en Muziris (dice el teto: … los acuerdos del préstamo en Muziris…). ¡Así que está firmado en la India y no en Egipto, donde aparece el documento! Esto indica que el documento lo lleva el marino consigo para su aprobación en Egipto. Así se sobreentiende que la carga le pertenece al financiero, de modo que si al cabo del tiempo estipulado en la cláusula no se ha pagado la carga, el prestamista se quedará con ella una vez pagado el impuesto correspondiente. Es decir, si paga al mercader el 25% que éste ha pagado en Alejandría (en el almacén de aduanas) se quedará con el título de propiedad de la carga. En este caso, la cláusula de penalti se convierte en una opción de compra sobre la mercancía por el 25% de su valor neto.
Tenemos por tanto, un documento mercantil que incluye todos estos elementos:
- El financiero: otorga un préstamo a un mercader en Muziris para la compra de una serie de mercancías que llenan su barco.
- La mercancía se utiliza como aval de la operación mercantil.
- El mercader se compromete a llevar la carga en su barco desde India hasta Egipto.
- Llegado al puerto, coloca su carga bajo responsabilidad de los representantes del financiero y paga los costes del transporte hasta el puerto del Nilo.
- Se compromete a retomar la responsabilidad de nuevo sobre la carga para su transporte fluvial hasta Alejandría y a pagar los impuestos de aduana.
- Los impuestos se estiman en base a la relación de bienes y precios cuya estricta relación se ofrece en la otra cara del documento (packing list).
- La mercancía se quedará en depósito del financiero hasta el reembolso del crédito.
- En caso de cumplirse la fecha de rescisión de contrato sin que se haya producido el pago, el financiero obtiene una opción de compra por un valor equivalente al impuesto de importación pagado previamente por el comerciante.
- El financiero no tiene porque ser el mismo en la India que en Egipto, ya que trabaja a través de representantes o agentes.
- No se ofrecen cláusulas de riesgo en caso de hundimiento del barco o pérdida de la carga o parte de ella, pero al faltar 2/3 partes del texto, tampoco podemos asegurar que no se incluyan cláusulas de garantía y seguro de riesgos de transporte y no me sorprendería que lo tuvieran en cuenta en alguna parte del contrato.
- Tampoco se menciona el interés del préstamo que en el caso de templos podía ser del 10%, pero tampoco me sorprendería que estuviera escrito en la parte ilegible del tratado.
En mi opinión, las partes contratantes de este tratado son, de una parte, un comerciante de exportación-importación (que va a vender la carga a mayoristas, dada la variedad de ésta y a que el contrato sobreentiende que la carga puede quedar sin comprador una vez esté depositada en los almacenes de Alejandría) y de otra parte, un templo con sucursales tanto en Muziris (donde otorga el préstamo) como en Alejandría (donde recibe la carga en depósito) y con agentes en Berenice y Koptos, además de camelleros que hacen la ruta hasta el Nilo. Este financiero podría muy bien ser el templo de Isis, que se comportaba como un banco internacional de primera clase para tratados marítimos. De esa manera, el pago en Alejandría dejaría resuelto el préstamo otorgado en Muziris.
En definitiva, una letra de crédito en toda regla, con toda su maravillosa complejidad.
